"No es tan difícil cambiar la sociedad; lo realmente difícil es cambiarte a ti mismo" NELSON MANDELA
 
"Llegó la noche. la totalidad de los reclusos al interior de la cuadra, allí se confuncían legítimos ladrones, inocentes, homo y heterosexuales, bolos, asesinos y la catizumbada de insectos, nadie pudo dormir por encontrarse como dentro de una caja de fósforos, era una celda del infierno terrestre.
 

Lo bueno fue que todos los de la redada nos habíamos agrupadoen un mismo sitio para protegernos  de cualquier eventualidad."
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En el aeropuerto de Guatemala encontré una novela de Maco Luna titulada Cuerpo y alma; lo que me llamó la atención fue el subtítulo: Sonrock chapín. La leí en el trayecto aéreo hasta Houston, escala obligada antes de llegar a Barcelona. El autor, líder de una banda de rock guatemalteca de la década de 1970, explica la vida cotidiana de la banda y la creación de una mezcla del sonido del rock de la época con la música puramente chapina, indígena.

Esa fue una época de represión en el país. Quizás estaba sensibilizado sobre el tema, porque la noche antes había asistido a la proyección del impactante documental Las quimeras del diablo (dir. por Mary Ellen Davis) en el Ciclo de Cine Nacional junto con José María y Marialis.

En la novela, marqué el párrafo que está al comienzo de este post y, pocas horas después, cuando me desperté ya sobre el Atlántico y cerca de Portugal, retomé el libro que me había llevado para el viaje: Si esto es un hombre de Primo Levi, la imprescindible y cruda narración de un deportado a Auschwitz, páginas de supervivencia, de sentido común (y, también reflejo de la crueldad que puede llegar a tener el ser humano). 

En un episodio del relato, Primo Levi escribe: "La facultad humana para hacerse una guarida, para fabricarse una capa protectora, para construirse una sútil barrera defensiva alrededor -incluso en circunstancias aparentemente desesperadas es sorprendente y requeriría un estudio en profundidad. (...) En virtud de este trabajo, tras algunas semanas se consigue llegar a un cierto equilibrio, a un cierto grado de seguridad frente a los imprevistos; uno se ha construido un nida; el trauma del trasvase se ha superado."

En otro orden de cosas, estos días los periódicos del mundo dedican páginas a la tragedia de 33 mineros chilenos atrapados en una galería subterránea del desierto de Atacama. Tras descurbrir que siguen con vida varias semanas después del accidente, en una grabación de vídeo los supervivientes explican cómo se han organizo, cómo se han dividido en pequeños grupos para apoyarse unos a otros.

Tres reflexiones sobre la conducta humana procedentes de contextos totalmente distintos, pero con una base común: la privación de la libertad y sus efectos sobre el grupo. ¿Sucede lo mismo cuando la privación de libertad no es física, sino una sensación subjetiva del colectivo?




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