Tendencia natural al gregarismo 28/08/2010
"Llegó la noche. la totalidad de los reclusos al interior de la cuadra, allí se confuncían legítimos ladrones, inocentes, homo y heterosexuales, bolos, asesinos y la catizumbada de insectos, nadie pudo dormir por encontrarse como dentro de una caja de fósforos, era una celda del infierno terrestre. Lo bueno fue que todos los de la redada nos habíamos agrupadoen un mismo sitio para protegernos de cualquier eventualidad." En el aeropuerto de Guatemala encontré una novela de Maco Luna titulada Cuerpo y alma; lo que me llamó la atención fue el subtítulo: Sonrock chapín. La leí en el trayecto aéreo hasta Houston, escala obligada antes de llegar a Barcelona. El autor, líder de una banda de rock guatemalteca de la década de 1970, explica la vida cotidiana de la banda y la creación de una mezcla del sonido del rock de la época con la música puramente chapina, indígena. Esa fue una época de represión en el país. Quizás estaba sensibilizado sobre el tema, porque la noche antes había asistido a la proyección del impactante documental Las quimeras del diablo (dir. por Mary Ellen Davis) en el Ciclo de Cine Nacional junto con José María y Marialis. En la novela, marqué el párrafo que está al comienzo de este post y, pocas horas después, cuando me desperté ya sobre el Atlántico y cerca de Portugal, retomé el libro que me había llevado para el viaje: Si esto es un hombre de Primo Levi, la imprescindible y cruda narración de un deportado a Auschwitz, páginas de supervivencia, de sentido común (y, también reflejo de la crueldad que puede llegar a tener el ser humano). En un episodio del relato, Primo Levi escribe: "La facultad humana para hacerse una guarida, para fabricarse una capa protectora, para construirse una sútil barrera defensiva alrededor -incluso en circunstancias aparentemente desesperadas es sorprendente y requeriría un estudio en profundidad. (...) En virtud de este trabajo, tras algunas semanas se consigue llegar a un cierto equilibrio, a un cierto grado de seguridad frente a los imprevistos; uno se ha construido un nida; el trauma del trasvase se ha superado." En otro orden de cosas, estos días los periódicos del mundo dedican páginas a la tragedia de 33 mineros chilenos atrapados en una galería subterránea del desierto de Atacama. Tras descurbrir que siguen con vida varias semanas después del accidente, en una grabación de vídeo los supervivientes explican cómo se han organizo, cómo se han dividido en pequeños grupos para apoyarse unos a otros. Tres reflexiones sobre la conducta humana procedentes de contextos totalmente distintos, pero con una base común: la privación de la libertad y sus efectos sobre el grupo. ¿Sucede lo mismo cuando la privación de libertad no es física, sino una sensación subjetiva del colectivo? Add Comment Vuvuzelas, jugadores, goles, lágrimas, colores... Un mes de nuestras vidas, vivido con mayor o menor intensidad. Quizás sólo serán imágenes de televisor y cierta angustia; quizás sólo recuerdos auditivos en unas noches de verano (el waka-waka escuchado en las radios sin cesar, algunos petardos que tiran otros, bocinas, exclamaciones "¡ay!, ¡uy!, ¡goool!). Sea como sea, ahí está, para todos. Vivido de un modo u otro. En el recuerdo. Algo nos ha dejado ese Mundial, y algo de nosotros también se quedó aquí o allí. Como colofón, sin saber todavía quién será el campeón, a pesar de las predicciones del pulpo Paul y otros animales en los que internet y la incertidumbre nos quieren hacer depositar la confianza, aquí va este bonito artículo en inglés de Neal Collins, publicado en el Bleacher Report y otros medios. Ubuntu, una manera de ser; indudablemente, una manera de liderar. ese es el verdadero legado de Sudáfrica. Torres humanas 24/06/2010
![]() Vilassar de Mar es una pequeña ciudad de la costa de Barcelona; hoy celebra la fiesta mayor de verano; en ocasiones así, es habitual que en la plaza del ayuntamiento se levanten torres humanas (castellers). Para que una buena torre pueda cargarse y descargarse con éxito, a parte del equilibrio y la fuerza, es importante que haya una buena base -la llamada pinya- que, como el contrafuerte de cualquier catedral gótica, permite que se alce la torre esbelta. Resulta interesante observar cómo se organiza esta pinya, donde las personas se juntan, los brazos se levantan para reforzar la base y las cabezas se agachan. Todos son uno en esa amalgama y el objetivo es común. Ahora bien, para lograr que cada uno tenga la posición adecuada, existen dos figuras importantes: el cap de pinyes (líder de la base i responsable de estructurarla) y el cap de colla (líder del grupo y máximo responsable técnico). Con órdenes precisas y visión de conjunto, logran organizar el bello hormiguero humana que permite que la torre se luzca. John Wooden y su pirámide 06/06/2010
John Wooden fue uno de esos entrenadores con aureola. Dirigió el equipo de baloncesto de la Universidad de California - Los Angeles (UCLA) durante varias temporadas en el último cuarto de siglo XX, y se le conocía por su manera de entrenar a los jugadores y de formar equipo. Varias de sus frases figuran en libros de liderazgo en la empresa:
Obituario en El País La pirámide del éxito Frases de John Wooden |



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